Como obtener resultados de tu entrenamiento, en la mitad de tiempo.

Uno de nuestro Maestros, Sir Bob Tabimina, tiene una frase que nos encanta y que dice “la vida es algo que ocurre en tiempo real, ¿tu cómo entrenas?“.

A lo que el maestro Tabimina hace referencia de manera metafórica, es que en el combate, como en la vida, hay siempre un componente de “caos” que nos pone en situaciones para las que no estábamos preparados.

El “libre controlado” nos permite desarrollar nuestras propias respuestas en tiempo real.

¿Cómo podemos contemplar ese elemento de “caos” en nuestro entrenamiento?, muy sencillo, potenciando nuestra capacidad para adaptarnos, incluso cuando la técnica no está incorporada del todo en nuestro cerebro/cuerpo. Cuanto antes nos expongamos al caos, y al “estrés” que conlleva, mejor.

Nuestra fórmula para trabajar este concepto, es un ejercicio donde un alumno ataca de forma permanente, fluida y controlada, por ejemplo con Jab-Cross, mientras nosotros buscamos responder usando únicamente un par de acciones, A o B, acordadas previamente. El ataque por parte de nuestro oponente no se detendrá en ningún momento, sin importar si nos quedamos en blanco, nos vemos desbordados, tropezamos, nos equivocamos o nos han “cazado”, esto genera el escenario caótico y estresante que necesitamos.

La “aparente” limitación inicial en nuestras opciones de respuesta, simplifica el “diálogo mental”, ayudándonos a “dejar de pensar” y facilitando el que nos centremos en responder, sin importar mucho si la opción que escogemos es A o B. Como resultado, además de mejorar de forma drástica los atributos fundamentales en el combate, timing, distancia, posicionamiento, biomecánica, fluidez, corrección en la ejecución técnica, etc, porque estamos todo el tiempo haciendo las “correcciones” sobre el “fallo” anterior, acostumbraremos a nuestra “cabeza” a responder en “tiempo real”, a adaptarse y corregir sin margen para pensar, a instaurar de manera natural, las acciones de respuesta que mejor nos funcionan, en definitiva, a lidiar de forma más relajada, con ese “caos” que no cesa, por parte de nuestro oponente.

Dos reacciones sometidas a “estrés”, son suficientes para un buen entrenamiento.

Esta metodología de entreno reduce el tiempo en que los alumnos se vuelven “operativos” entre un 30 y un 50%, pero además, les proporciona seguridad y confianza en su trabajo, en la técnica y en sus capacidades para combatir o repeler una agresión, porque han construido sus habilidades sobre un entrenamiento empírico, una experiencia viva y dinámica, donde cada uno, encuentra sus propias respuestas.

En realidad, lo que han cambiado, es su respuesta mental a una situación desbordante, desarrollando la capacidad de mantenerse en calma, en control, a pesar de lo que pueda estar pasando al otro lado, esta capacidad es algo que trasciende al entrenamiento y tiene también su aplicación en la vida.

Por encima de este tipo de trabajo, sólo está el combate libre, el “sparring”, al que se debe llegar con esta “tarea hecha” previamente, porque en el combate libre estamos en lo que llamamos “modo supervivencia”, mientas que en nuestro “libre controlado” o “semi-libre”, nos mantenemos en modo aprendizaje, pero esto es fruto de otro artículo.

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